Ministerios Pastorales
La acción pastoral de la Provincia María de Guadalupe se despliega en cuatro dimensiones que integran la misión educativa salesiana entre la juventud.
Dimensiones de la Pastoral
Pastoral Cultural
Promueve el desarrollo integral de la persona a través del arte, la educación y el diálogo con la cultura contemporánea, en fidelidad al carisma salesiano.
Pastoral Social
Anima el compromiso con la justicia y la solidaridad, acompañando a jóvenes en situación de vulnerabilidad y fomentando una ciudadanía activa y responsable.
Pastoral Comunicativa
Utiliza los medios de comunicación y las tecnologías digitales para anunciar el mensaje cristiano y fortalecer los vínculos dentro de la Familia Salesiana.
Pastoral Evangelizadora
Centrada en el anuncio explícito del Evangelio, la catequesis y la vida sacramental, siguiendo la espiritualidad de Don Bosco y Madre Mazzarello.
Proyecto de Pastoral 2019
En 2019 se publicó el Proyecto de Pastoral que orientó la acción evangelizadora y educativa de la provincia, articulando las cuatro dimensiones pastorales en un itinerario común al servicio de la juventud mexicana.
Una pastoral en salida
La pastoral salesiana se vive en comunión con toda la Familia Salesiana. Los grupos de SS.CC (Salesianos Cooperadores), Exalumnos/as FMA y ADMA (Socias de María Auxiliadora) colaboran activamente en las distintas dimensiones del quehacer pastoral.
El Encuentro anual de ADMA se realizó el 19 de octubre de 2019 en el Santuario Nacional de María Auxiliadora, en la Ciudad de México, como expresión de esta vitalidad compartida.
La pastoral salesiana en la Provincia María de Guadalupe se vive como un camino que acompaña a la juventud desde cuatro dimensiones complementarias. La dimensión cultural abre espacios para el arte, la educación y el diálogo, permitiendo que los jóvenes desarrollen todas sus capacidades en un ambiente de fe y alegría. La dimensión social despierta la conciencia solidaria y el compromiso con la justicia, especialmente con quienes más lo necesitan. La dimensión comunicativa aprovecha los medios actuales para transmitir el mensaje salesiano con creatividad y cercanía. Finalmente, la dimensión evangelizadora invita a un encuentro personal con Cristo, alimentando la vida espiritual y el sentido de pertenencia a la Iglesia. Así, cada joven es protagonista de su propia formación.