Familia Salesiana
Vínculos de fe y misión compartida entre los distintos grupos que, junto con las Hijas de María Auxiliadora, forman la gran Familia Salesiana en México Sur.
Nuestros Vínculos
La Familia Salesiana reúne a diversos grupos que comparten el carisma de Don Bosco y Madre Mazzarello. En la Provincia María de Guadalupe, las Hijas de María Auxiliadora caminan junto a estos miembros en la misión educativa y evangelizadora entre la juventud.
SS.CC — Salesianos Cooperadores
Laicos comprometidos que viven el espíritu salesiano en su vida cotidiana, colaborando activamente con la misión de las FMA y de toda la Familia Salesiana.
Exalumnos/as FMA
Antiguos alumnos y alumnas de las obras educativas de las Hijas de María Auxiliadora, que mantienen vivo el vínculo con la congregación y su espiritualidad.
ADMA — Socias de María Auxiliadora
Asociación de fieles que promueven la devoción a María Auxiliadora y colaboran con la misión salesiana desde la oración y el compromiso apostólico.
Encuentro Anual de ADMA
El 19 de octubre de 2019 se celebró el encuentro anual de la Asociación de María Auxiliadora (ADMA) en el Santuario Nacional de María Auxiliadora, en la Ciudad de México. Fue una jornada de oración, formación y fraternidad que reunió a socias de diversas comunidades para renovar su compromiso con el carisma salesiano.
Santuario Nacional de María Auxiliadora
Sede del encuentro anual de ADMA, lugar de referencia espiritual para toda la Familia Salesiana en México.
La Familia Salesiana es una comunidad viva que reúne a diversos grupos inspirados por el carisma de Don Bosco y Madre Mazzarello. En la provincia de México Sur, las Hijas de María Auxiliadora caminan junto a salesianos cooperadores, exalumnos, y jóvenes del Movimiento Juvenil Salesiano, compartiendo una misma espiritualidad y misión. Cada grupo aporta su propio rostro y vocación particular, pero todos se unen en el compromiso de servir a los jóvenes, especialmente a los más necesitados. Esta riqueza de vocaciones y experiencias fortalece el tejido de la familia y hace presente el sueño de Don Bosco en múltiples realidades y contextos.
Los lazos que unen a la Familia Salesiana se fundamentan en la fe compartida y en el amor a María Auxiliadora. Cada grupo vive desde su propia identidad el llamado a ser signo y portador del amor de Dios para los jóvenes. La oración, el acompañamiento espiritual y la formación permanente son pilares que sostienen este caminar común. A través de encuentros, retiros y convivencias, los miembros fortalecen su pertenencia y renuevan su compromiso misionero. La espiritualidad salesiana, centrada en la alegría, el trabajo y la vida comunitaria, impregna cada actividad y se convierte en fuente de esperanza y testimonio.
La misión educativa y evangelizadora es el corazón de la Familia Salesiana. Inspirados por el sistema preventivo de Don Bosco —razón, religión y amorevol—, los distintos grupos trabajan en escuelas, centros juveniles, parroquias y obras sociales. Allí acompañan a los jóvenes en su crecimiento humano, espiritual y profesional, creando espacios de confianza y diálogo. Esta labor se realiza en sintonía con la Iglesia local y en respuesta a los desafíos del mundo actual. Cada miembro, desde su lugar, contribuye a construir un mundo más justo y fraterno, siendo presencia significativa en la vida de las nuevas generaciones.
La vocación a la Familia Salesiana es una llamada a vivir la alegría del Evangelio en medio del mundo. Los salesianos cooperadores, por ejemplo, integran el espíritu salesiano en su vida familiar, laboral y social, siendo testigos en sus ambientes cotidianos. Los exalumnos mantienen vivo el vínculo con las obras salesianas y multiplican el carisma en sus comunidades. Los jóvenes del MJS descubren y cultivan su propia vocación, ya sea laical, religiosa o sacerdotal. Todos juntos forman una red de fraternidad que trasciende fronteras, unida por el corazón oratoriano y el deseo de ser, como María, signo de amor y esperanza para la juventud.
Un Solo Carisma
Fundadas por Madre Mazzarello y Don Bosco, las Hijas de María Auxiliadora comparten con todos los grupos de la Familia Salesiana la misma raíz espiritual y el mismo impulso misionero: estar presentes entre los jóvenes, especialmente los más necesitados, a través de la educación, la evangelización y la promoción humana.
La pastoral salesiana se despliega en las dimensiones cultural, social, comunicativa y evangelizadora, y en cada una de ellas los distintos miembros de la Familia Salesiana aportan su carisma propio.