Experiencias de la #JNJ... Nuestros jóvenes nos cuentan...
Ciudad de México - Los días 11 y 12 se llevó a cabo en la Ciudad de México, la Primera Jornada Nacional de la Juventud Mexicana, un encuentro festivo que tuvo como objetivo, disponerse para vivir la XV Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, dedicada especialmente a los jóvenes.

Nuestra Provincia estuvo representada por jóvenes del MJS acompañados por Sor Luz Aurora García fma; alumnos del Colegio Enrique Benítez de Puebla, acompañados por sor Julieta Bonilla fma; jóvenes de grupos juveniles del Colegio Lumena de Zitácuaro, Mich. acompañados por sor L. del Pilar Escalante fma.

La Primera Jornada Nacional de la Juventud Mexicana, llevó por lema: “No temas María, porque has encontrado gracia ante Dios” (Lc. 1,30); y fue organizada por la Dimensión Episcopal Mexicana de Pastoral de Adolescentes y Jóvenes (DEMPAJ). Durante el encuentro se contó con la presencia del Monseñor Juan Armando Pérez Talamantes, Obispo Auxiliar de Monterrey y responsable de la DEMPAJ; el Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México.

Jóvenes de Zitácuaro, Mich.

"La primera jornada nacional de la juventud, para mí fue una experiencia muy hermosa, primero por que fue un encuentro con Dios y con María santísima, en segunda porque me di cuenta de q hay muchos jóvenes que al igual que yo aman a Dios y luchan por un país mejor un país donde haya paz y por eso proclamamos y queremos hacer vivo el Evangelio. Muchas cosas de la jornada me gustaron me sentí muy feliz en la peregrinación fue increíble ver como todos los jóvenes de diferentes lugares del país gritaban y alababan a Dios sin ninguna vergüenza, si preocupación de nada sin importar el cansancio ni los tantos kilómetros que se tuvieron que llegar a caminar todo con tal de proclamar por las calles de la ciudad el amor de Dios, y al llegar a la basílica, fue una emoción tan grande el saber que miles y miles de jóvenes estén reunidos en la casa de mamita María fue hermoso, se llegó la velada, para mi hubo 2 momento increíbles, el primero el momento mariano fue algo increíble las diferentes advocaciones de María sobre todo la de María de Guadalupe fue increíble ver con la representación como María de Guadalupe cuida y protege a nuestro país el segundo momento fue el encuentro con cristo Eucaristía ese momento donde puede hablar corazón con corazón amarlo y alabarlo sin importar el cansancio. El mensaje del papa fue muy bonito porque una vez más nos anima a seguir a delaten y hacer lío sin importar lo que los demás opinen, y para culminar la jornada con la santa Eucaristía fue muy emotiva donde yo como joven me comprometo a llevar a los demás el amor de Dios. Le agradezco a Dios por haber permitido que se realizara la primer jornada Nacional de los jóvenes, le agradezco a sir Pili por haberme invitado. También les agradezco a todos los servidores y voluntarios que hicieron posible esta Jornada. Dios los bendiga".

Dulce Guadalupe Esquivel Mejía. Joven Consagrada.

"La #1JNJ una experiencia increíble desde la llegada al colegio se sentía ese entusiasmo ese calorcito Salesiano que nos caracteriza, la llegada a la subsede Mártires fue algo impresionante ver como otras diócesis iban con los mismos nervios que nosotros, la misma emoción, llevaban las disponibilidad para participar en todos los momentos. El ambiente en mártires era increíble todos bailamos, gozamos, casi me quedé sin voz, a la hora de la comida todo ese esfuerzo de los voluntarios la organización todo muy bien.  La llevada al monumento fue increíble ver cómo nos íbamos haciendo más y más jóvenes, para en lo personal fue una gran emoción cuando recibimos la Cruz ese momento en que el animador nos recordaba que Jesús dio si vida por mí. La caminata rumbo a la Villa todo ese recorrido no lo sentí era tanta la emoción la adrenalina, cuando ya casi llegábamos un señor se emocionó tanto al ver el banderín Morelia que nos gritó vamos Michoacán nos hizo volver a vibrar.  La llegada a la Villa. El corazón me latía más rápido las lágrimas me saltaban de los ojos el sentimiento de gratitud era indescriptible. En la velada fue increíble aún que por ratos me vencía el sueño, las lágrimas no tardaron en hacerse presentes soy un chillona ¡Me encantó ser parte de esta Jornada y compartirla con amigos y sobretodo con mi hermano! Gracias!!!".

Nancy Martínez Estrada. Animadora de Pascua Infantil 

"Yo quiero platicarles sobre mi experiencia de la #1JNJ, desde que yo me enteré que habría una #JNJ en México yo quise ir, pero no sabía cómo poder hacerle para asistir, pero no perdí las esperanzas, fue entonces cuando por obra de Dios llegó un mensaje de Sor Pili invitando a asistir a la #1JNJ, inmediatamente pedí permiso en casa y le dije que si a Sor Pili, el tiempo parecía mucho para tan esperado día, pero conforme se acercaban más los días, los nervios y la emoción eran más y más.  Llegó el día, eran las 5 de la mañana cuando salimos de Zitácuaro rumbo a la CDMX, al llegar a nuestra sede, el seminario menor, fue cuando la emoción termino de estallar, no podía creer que estuviera ya en la #1JNJ, fue impresionante ver la enorme fila de jóvenes para ingresar, ya dentro estar rodeado de tantos jóvenes como yo, me temblaban las piernas de ver cómo la causa de Xto y María reunían tanga juventud; la animación, uffff yo amo la animación, cada cuánto cada baile lo cante desde el fondo de mi corazón, la catequesis impartida por el padre fue muy buena, nos hizo ver lo importante que somos para nosotros mismos, de que tenemos que convencernos a nosotros mismos que para la causa de Xto nosotros haremos la diferencia.  Al término de las actividades en la subsede partimos al monumento de a la revolución, era el momento culmen, el momento donde todos los jóvenes reunidos en todas las subsedes nos íbamos a reunir. Llegar al monumento fue impactante, ver qué cerca de 8 mil jóvenes estábamos ahí, animando, cantando, brincando... Pero había algo que acechaba, la lluvia estaba presente, nos amenazaba, y cuando comenzamos la peregrinación rumbo a la basílica de Guadalupe íbamos caminando directo a la lluvia, pero a mí, lo que me marco, lo que me dejó impresionado es que por más que caminábamos hacia la lluvia no llovía con fuerza, en un momento empezó a lloviznar pero se quitó, no espanto a la juventud mexicana esa nube negra que se presentaba, nos dejó llegar hasta los pies de nuestra madre, nos dejó merendar y cenar, y hasta que íbamos a ingresar a la basílica comenzó a llover, puede sonar irónico pero para mí fue como el recibimiento que nos dio la virgen a su casa.  Comenzamos la vigilia, el mensaje que nos dieron de bienvenida, el mensaje del papa y el mensaje y crónica de la historia de nuestra madre fue una apertura hermosa, tuve la maravillosa experiencia de ver al ministerio de música Jesed en vivo, cosa que siempre había querido que me pasará, escuchar el himno de nuestra jornada con los hijos de Judá, escuchar las Miles de voces de tantos jóvenes unidos fue el momento en que se me comenzó a enchinar la piel, paso siguiente comenzó el viacrucis, seguir en el camino al calvario a nuestro señor Jesucristo y contemplar su cruz se siente hasta los huesos, después la hora santa ufffff, sentir la magnificencia de su presencia, sentir que al ponerte de rodillas y no solo tú, si no con los demás corazones fervorosos de los jóvenes, sentir su presencia entre todos, sentir que al estar frente a nosotros recordar ese amor que nos tiene, no pude evitar las lágrimas, y como decía el canto de animación, Tú eres el Dios, es sentir de nuevo esa sensación, paso siguiente un momento de animación, donde se rindió a cada una de las advocaciones de la Vida, fue maravillosa, conocer la historia de cada una de ellas, saber que nuestra madre no importa de dónde seamos ella nos cubre con su manto, después comenzamos con el Rosario, escuchar el primer padre nuestro en un dialecto y en un idioma distinto al nuestro me dio a entender que en todos los idiomas posibles podemos ofrecer nuestra oración a Dios padre.  Llegó el momento culmen, el momento donde nos iban a enviar a repartir y a compartir el mensaje que habíamos recibido, llegó la hora de la misa, y encender una luz para que nos acompañe en nuestra parroquia y diócesis para ayudar a nuestros obispos en el sínodo nos da un mensaje para todos nuestros hermanos jóvenes, para que nosotros como jóvenes nos unamos, nosotros los jóvenes tenemos en nuestras manos el poder para hacer de nuestro mundo un lugar mejor, para cambiar todas las situaciones de peligro por situaciones de gozo, nosotros los jóvenes tenemos una misión, y es hacer lío, el papa Francisco nos lo ha dicho, hagan lío, y con ese lío haremos que los demás jóvenes nos ayuden a hacer lío, lío para la causa de Xto y María.  Porque esta es la juventud de Xto, de María y del Papa. Mi experiencia en la #1JNJ fue la mejor experiencia que he tenido en toda mi vida, con mucho gusto y entusiasmo ahora compartiré el mensaje con los jóvenes de mi ciudad, porque este ejército es pequeño, pero para la #2JNJ será gigantesco, nunca me cansaré de gritar, de brincar, de alabar".

Fernando Martínez Estrada. Animador de Pascua Infantil

"Hola soy Luis Reyes tengo 18 años y soy de Zitácuaro Michoacán, yo tenía muchísimas ganas de ir a la 1er jornada nacional de la juventud no iba a poder ir por asuntos familiares y por azares del destino y con ayuda de Dios recibí la invitación de sor Lety y me permitió estar ahí junto a miles de jóvenes.  La primera jornada nacional de la juventud mexicana fue para mi sin duda un momento muy hermoso e inolvidable en mi vida, doy gracias a Dios por haberme permitido vivir esta experiencia y encontrarme más con él y con nuestra madre María, con la llegada a la Subsede Niños Mártires la organización fue de lo mejor los chicos que nos recibieron con mucha alegría al igual que todos los jóvenes con la emoción del evento, la animación fue muy buena, me divertí mucho bailando y gritando hasta quedar casi afónico, las dinámicas fueron muy agradables fue padre ver como todos los jóvenes participaban sin pena y con entusiasmo, me divertí mucho y termine bien cansado.  Yo me la pase súper genial experiencias cómo está he tenido muy pocas en mi vida junto con los momentos, conocí a mucha gente de otros lugares, incluso volví a encontrarme con amigos de otros eventos que creí que nunca iba a volver a ver, la experiencia en la marcha fue fascinante, ver como miles de jóvenes gritaban con mucha euforia y con un mismo propósito alabar a Dios, fue muy padre, me sentí liberado y muy feliz, aunque si me cansé pero no fue obstáculo para seguir al 100, llegué a la villa y al ver la imagen plasmada de nuestra madre María me llenó el corazón de alegría. Yo soy muy dormilón y a las 10pm ya me quería dormir sin en cambio hice todo lo posible para no dormirme y no perderme ninguno de los momentos, las alabanzas a viva voz fueron únicas, había dos canciones que fue la primera vez que las escuche estás dos prendieron mi chispa (alma misionera y ángeles volando en este lugar).  Siendo cerca de las 5am yo estaba cabeceando y ya no aguantaba el sueño y creí que por fin me había vencido el cansancio pero entonces hubo un momento en la adoración al santísimo que me hizo llorar, la verdad me dio pena de que otro hombre o alguno de mis compañeros me estuvieran observando pero no me importo y viendo que ellos estaban igual entregué todo a Dios, viví el momento y lo sentí en mi corazón, un momento que quisiera repetir una y otra vez, después de este se me quitó totalmente el sueño fue algo que no creía.  Me llama mucho la atención como no me gustaba ir a misa, y los grupos de la iglesia se me hacían aburridos, mi 1er retiro fue de arcoíris y me llevaron a fuerzas y el primer día no me adaptaba pero después de los momentos el último día ya no me quería ir y fue cuando dije yo quiero servir con la compañía de Dios después viví otros momentos fui coordinador de grupos varías veces y hoy aquí en la JNJ no hay duda que Dios nos tiene preparado cosas maravillosas para nosotros, mientras él me permita yo pondré mi servicio en sus manos, ya que los mejores momentos los he vivido cerca de él. Le agradezco a Sor Lety por la invitación, a Sor Pilar y al padre Paco por haberme permitido vivir esta maravillosa experiencia llena de alegría, emoción y sentimiento".

 "La mañana del sábado 11 de agosto comentábamos a llegar a las instalaciones de la Subsede "Mártires", de mi parte con cierto temor y timidez, sin embargo el ambiente ahí me decía que iba a pasar un fin de semana increíble conociendo nuevas personas y sobretodo tener un encuentro personal con Dios y con la virgencita. Cuando salí de mi casa, Me propuse que ese fin sería inolvidable ¿Por qué? Porque sabía que ésta ¡La primera Jornada Nacional de la juventud mexicana! Haría historia y yo formaría parte de ésta. Miles de jóvenes de toda la República mexicana estaban Ahí, todos unidos. Jóvenes cantando, gritando, marchando, corriendo... ¡Haciendo lío! Debo admitir que después esa timidez y ese temor con el que llegue, desapareció por completo.  Al llegar al monumento a la revolución vi a muchos jóvenes ya dividas por diócesis y sinceramente fue increíble ver como en ese lugar había una explosión de colores! Caminando a la basílica fue otro uno de mis momentos preferidos, creo que nunca había caminado tanto como ese día, mis pies comenzaban a cansarse y veía como unos pocos se iban quedando, todos llevamos entusiasmo y lo podíamos contagiar fuera de la peregrinación; como es el caso en que una señora en un edificio sacó una Cruz, la pego a la ventana y nos regalaba una sonrisa, una amiga mía le gritó ¡Señora, Dios la ama! Y las dos le sonreímos.  Uno otro momento en que los autos hacían lío junto con nosotros, Ya que nos apoyaban con su claxon a un ritmo contagioso. Al llegar a la basílica grité a todo pulmón ¡Si se pudo! Cenamos y al momento en que nos organizamos para entrar, comenzaba a llover y aun así esperamos... ya adentro es algo que no puedo explicar simplemente el no dormir, y poder presenciar lo mejor de toda la jornada... no tengo palabras para decir cómo fue ese momento. Sólo se una cosa, es la mejor experiencia que todo joven debe tener. Primero Dios, espero asistir a todas las siguientes jornadas. Y compartir todo lo que sucedió y sentí dentro de ésta jornada".

Monserrat Ruiz. Animadora de Pascua

"Para mí, esta participación ha sido un regalo del Señor y un aliciente en el trabajo con adolescentes y jóvenes de gran riqueza espiritual y carismática, por lo tanto, alimento para mi vocación como FMA.  Hacia el mes de febrero, que supe sobre esta jornada, ni siquiera me visualice en ella, por la “lejanía” de la fecha, por ser en el tiempo vacacional de verano y previo a los días de regreso a la escuela.  Ya en el mes de julio que mi directora propuso la participación de los diferentes grupos juveniles con los que tenemos contacto (MJS, catequistas de la parroquia, pascua infantil, pascua juvenil grupo Edah`s) fue una sorpresa y un reto, pues no había suficiente comunicación en la foranía sobre tal acontecimiento. Por lo cual, puse nuestra participación en manos de María Auxiliadora.
Todo fue providencial, el contactar a la diócesis, y ante las eventuales inconvenientes que se presentaban, surgían también luces o manifestaciones que apoyaban el vivir la experiencia. Estas mediaciones han sido principalmente mi comunidad, bajo la dirección de Sor Gaby Murguía, la parroquia, a través el Padre Jorge Francisco, las hermanas encargadas de asociacionismo en la inspectoría: Sor Luz Aurora y Sor Alejandra Garrido y sin duda, los mismos chicos que participaron.  Al momento de partir el sábado por la mañana, escuchaba el compartir entre los chicos su gran ilusión por la jornada y que eran eco de los mensajes de wat`s a lo largo de la semana y que hacían un contagio sorprendente entre ellos y sus familias.  Al llegar a la subsede, era gran jubilo ver a jóvenes iguales a nosotros, que platicaban con alegría los imprevistos, dificultades etc. que tuvieron que sortear y vencer para llegar a ese momento, las expectativas que tenían y la dicha se saberse privilegiados por vivir este encuentro. La participación de todos nosotros no solo era en los momentos de animación sino también en los de reflexión, al reunirnos como diócesis y destacar nuestra realidad, como miembros de una parroquia y ciudad, al redescubrir todo un campo nada pacifico en cual también hay grandes riquezas y una de ellas ¡nosotros! ¡Chicos sedientos de amar!  Se tuvo un momento muy significativo en el cual, reunidos por parejas nos animamos a continuar el camino, así como, dar y recibir la bendición, esto lo compartí con un joven de la Diócesis de Acapulco, quien me expresaba que no podía creer que estuviera ahí y fuera a ver por primera vez a la Morenita, pero sobre todo su alegría y agradecimiento era por saber que la Virgen es quien hasta su edad de 19 años le ha protegido y librado de las garras del narcotráfico.  Tanto en el momento de la comida como en el trayecto al monumento a la Revolución, se sentía la felicidad de nosotros, por lo que estábamos viviendo. Casi para iniciar la peregrinación, entró la Cruz que es la que acompañará la jornada y las futuras jornadas nacionales. Fue impresionante ver como todos los presentes se disponían al momento de oración, haciendo un silencio muy peculiar. Sobra decir el “lio” que íbamos haciendo, bailando, cantando… sin embargo ningún chico con intenciones de agredir, o “poner el desorden” íbamos acompañando varias religiosas entre el contingente, a quienes se nos acercaban algunos chicos para conocer más acerca de nuestra vocación. Una fuerte tormenta nos acechaba al igual que las primeras manifestaciones de cansancio, fue cunado un señor, junto con su familia al ver nuestro letrero de Morelia, desde el otro lado de la calle, gritaban: ¡vamos muchachos! ¡Vamos Michoacán! Sobra decir que fue un reactivar energías.  Ya en la Villa, mientras varios terminábamos de cenar, comenzó más clara la animación, con el ministerio de JESED, y con el canto de “Confió en ti”, bastante significativo para mí, y fue en ese momento que se nos acercó un chico de Morelia: Brian, que está muy involucrado en los grupos juveniles en la Arquidiócesis e iba representando al estado vestido “Viejito” y después de saludarnos con su alegría que lo había caracterizado desde que lo conocimos al llegar a la subsede, en las dinámicas que vivimos ahí y todo el trayecto de la peregrinación, no pudo contener las lágrimas y nos compartió su dolor en los pies, pues siempre utilizó los huaraches propios del traje que son de madera. Le ofrecimos ayudarle con un poco de pomadas para que aligeraran el dolor, pero él esbozó una bella sonrisa, diciendo, que valía la pena, porque todo lo que sentía lo ofrecía por aquellos jóvenes que no pudieron estar ahí. Me he quedado sorprendida al ver tanta nobleza y pasión apostólica.  Los diferentes momentos celebrativos y festivos que se vivieron en la fueron muy bellos y me llamaba la tensión los chicos con quienes iba, que aun con el cansancio tan notorio, apenas se recostaban para tratar de descansar, pero al oír lo que se estaba viviendo, el Viacrucis, el momento Mariano, La Hora Santa, el Rosario… se sobreponían y luchaban por participar o mantenerse despiertos. Lo leía como esa sed y sensibilidad que muchos jóvenes tienen de Dios y que no contentos con “sentirla”, quieren transmitirla, hacer a otros vivir éste júbilo.  La misa de envío, movió a todos a comprometernos a llevar la Cruz, no como un adorno o solo un distintivo, sino la responsabilidad que estamos adquiriendo de dar a conocer y acercar a más personas… jóvenes a Dios. En la Eucaristía nos invitaban a cada uno a colocarnos la Cruz, y yo únicamente la tome en mis manos y la contemplaba, y una de las chicas me preguntó, “Sor ¿por qué no te la pones?” solo pude responder: “porque yo tengo ya una Cruz (y le mostré mi crucifijo), ¡yo soy Feliz Hija de María Auxiliadora!”. Pues al contemplarla, y realizar una rápida relectura de esta experiencia desde sus inicios, reforzaba mi identidad carismática, que nosotras únicamente no estamos para la animación, la fiesta, sino también es necesario el acompañamiento, en la asistencia y sobre todo el testimonio, que me una más a Mí Amado y atraiga a otros a Él. Tener en claro que esto ha sido Providencia de Dios y que es necesario continuar… acompañar… para que no quede solo en una “llamarada” sino que dé grandes frutos el Señor por medio de quienes somos sus instrumentos.

Sor Pilar Escalante fma

 

Jóvenes de Puebla

El día 11 y 12 los adolescentes de segundo y tercero de secundaria y jóvenes de preparatoria y una exalumna de universidad del Colegio Normal Enrique Benítez, Puebla, participaron en la Jornada Nacional de la Juventud Mexicana, cuyo objetivo fue: favorecer el encuentro de los jóvenes con Jesucristo y su mensaje a través de la experiencia comunitaria del compartir la vida en la cultura, el peregrinar, la formación, la oración y la Eucaristía para que irradiándolos de su amor expresen su fe, testimonien la esperanza del Reino y vivan la caridad como discípulos –misioneros en la construcción de la civilización del Amor. Algunos testimonios:

"Mi experiencia en la Jornada Nacional de la Juventud fue muy bonita e interesante porque nos enseñaron la alegría y satisfacción que nos da alabar a Dios y hacer sacrificios por él, como él lo hizo por nosotros, por ejemplo yo no pude asistir a varios compromisos por estar en el evento, también en la caminata hacia la Basílica me lastimé los pies por seguir caminando con el mismo entusiasmo de principio a fin. Durante esto pude convivir con varias personas con las que no había hablado nunca, en la noche había mucha gente dentro de la Iglesia y pocas personas pudieron aguantar el sueño y seguir alabando a Dios. También pude identificar a jóvenes de diferentes estados y me gusto que se portaran bien con nosotros y llevarnos bien con los demás, lo demás del viaje fue un poco cansado pero yo tenía las mismas ganas de estar con Dios que estar con mi familia y verlos otra vez. Ojalá se pueda repetir la oportunidad de asistir al evento y poder estar más cerca de Dios".
Francisco Alfonso Zurita Águila de 2° A de secundaria

"Durante el evento pude observar las actitudes positivas de muchos jóvenes, actitudes para aprender, conocer, seguir y apoyar en la labor pastoral y hacer llegar la Palabra de Dios a todo el mundo.Una de las cosas que más me sorprendió fue el ver la disposición de cada uno de los jóvenes que apoyaron en la organización del evento, la alegría, el trabajo que cada uno de ellos realizó para hacer posible la Jornada, fue excelente y me gustaría en algún momento llegar a hacer un papel similar, aunque por ahora comenzaré por pequeñas experiencias, en la escuela, en la casa y demás ámbitos de mi vida cotidiana. Las actividades que realizamos a lo largo de la jornada me agradaron mucho ya que todas fueron establecidas pensando en los jóvenes, cada una tuvo un significado y un mensaje para cada uno de los presentes. Para mí el mensaje principal fue el llamado que cada uno de los jóvenes tenemos para estar al servicio de la comunidad y la pastoral, debemos estar atentos a las necesidades que la demás juventud tiene y apoyarnos entre nosotros mismos, debemos buscar un rumbo mejor para la sociedad de la mano de Jesús y María. Compartiré mi experiencia con otros para poder hacer llegar el mensaje a más jóvenes".
Fernanda Rojano Tapia de 1° de preparatoria.


"Lo que me gusto de la Jornada Nacional es que nos reunimos en un mismo lugar con todos los jóvenes de la república y convivir entorno a Cristo, que nos dieran la mochila con esas cosas, la peregrinación hasta la Basílica cantando y conociendo la ciudad aunque llovió y hacia un poco de frio, el show en Texcoco de charrería eso estuvo muy padre y bailar y cantar, me gusto la comida, me gusto pasar el tiempo con amigos y me gusto la experiencia de desvelarme con la Virgen Guadalupe y que no parara aunque la verdad si me daba sueño, que hicieran un rosario y la hora santa, escuchar algunas predicas de padres, y que hubo un viacrucis. Ojalá y pudiera asistir otra vez".
Mauricio Hernández Miranda. 2°A de secundaria


"Lo que me gustó de la Jornada es que la mayoría de las personas estaban entusiasmadas por la simple idea de poder dar a conocer sus creencias, me gustó mucho cómo mostraban alegría durante la marcha a pesar de ser bastante cansada, la energía que tenían durante la noche y la madrugada cuando nos encontrábamos en la Basílica, era muy emocionante ver a tanta gente reunida en un solo lugar para visitar a la Virgen de Guadalupe. Algo que también me gustó mucho fue convivir con demás personas de otros lugares. Durante la marcha, pude darme cuenta de que los demás estaban muy alegres y entusiasmados y a pesar de solo conocernos de vista, también se reían con nosotros con diversas situaciones que pasaron durante la marcha.  Una de las cosas que aprendí en esta Jornada de la Juventud fue que Dios siempre estará con nosotros pase lo que pase, que nunca nos abandonará aunque parezca que estamos solos. También aprendí que para poder conseguir algo hace falta hacer sacrificios durante el camino, no siempre será algo que tengamos al alcance de nuestras manos y hay que hacer un esfuerzo para llegar hasta donde uno se lo proponga".
María del Cielo Rodríguez Vázquez 3°A secundaria

 

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